No es fácil decir como soy.
Puedo señalar lo que me gusta a mí y las cosas que me gustaría ver lejos de mí. O como en una fotografía, apuntar lo que yo y todos a mi alrededor podemos ver.
No esperéis que yo haga de este blog un libro de confesiones, ni tampoco que yo escriba poesías llenas de romanticismo e inquietudes filosóficas, ¿vale?
Bueno. Imaginad vosotros como soy. Aquí van algunas pistas. ¡Allá vamos!
Tengo el pelo corto, marrón, pero a mí no me gusta cortarlo. (Soy perezoso)
Tengo los ojos marrones, la nariz y la boca mediana. (Soy común)
Saco una sonrisa fácilmente, río de todo los chistes que oigo. (Soy feliz, ¿no?)
Soy alto, de la piel blanca y de las piernas largas. (¿Veis? ¡Soy presentable!)
A mí no me gustan las novelas. No tengo ganas de saber quién mató quién en el primer capítulo. (Soy impaciente)
A mí no me gustan las abejas. Hacen mucho ruido por nada. También sé donde hay miel. No comprendo sus danzas, tampoco si ellas comprenden una a la otra. (Sé hacer mis analogías)
No soy un sabelotodo. A mi no me gustan los sabelotodos tampoco. No saben cuándo deben callarse. (Verdad)
A mí me gusta saber un poco de todo. Sin exageración. Me gusta mucho compartir todo lo que sé y lo que me gustaría saber. (Soy despreocupado, tranquilo)
A mí me gusta mi país, mi ciudad y mi barrio. (¡No digáis nada!)
Soy mineiro. (¡Sin juicio de valor!)
No, a mí no me gusta cuando dicen que la única palabra que conozco es "tren". (¡No os atreváis!)
Ni cuando dicen que todo lo que como es "pan con queso", "guayaba con queso", "leche con queso", "todo con queso". (¿Conocéis ora-pro-nobis, quiabo?)
Bueno. Podéis ver lo que veo desde mi casa en la puesta de sol. (¿Qué os parece?)
Creed. Os he dicho sobre mí más de lo que podéis imaginar. (Verdad [2])
Se me olvidó de deciros: ¡Hola!Puedo señalar lo que me gusta a mí y las cosas que me gustaría ver lejos de mí. O como en una fotografía, apuntar lo que yo y todos a mi alrededor podemos ver.
No esperéis que yo haga de este blog un libro de confesiones, ni tampoco que yo escriba poesías llenas de romanticismo e inquietudes filosóficas, ¿vale?
Bueno. Imaginad vosotros como soy. Aquí van algunas pistas. ¡Allá vamos!Tengo el pelo corto, marrón, pero a mí no me gusta cortarlo. (Soy perezoso)
Tengo los ojos marrones, la nariz y la boca mediana. (Soy común)
Saco una sonrisa fácilmente, río de todo los chistes que oigo. (Soy feliz, ¿no?)
Soy alto, de la piel blanca y de las piernas largas. (¿Veis? ¡Soy presentable!)
A mí no me gustan las novelas. No tengo ganas de saber quién mató quién en el primer capítulo. (Soy impaciente)
A mí no me gustan las abejas. Hacen mucho ruido por nada. También sé donde hay miel. No comprendo sus danzas, tampoco si ellas comprenden una a la otra. (Sé hacer mis analogías)
No soy un sabelotodo. A mi no me gustan los sabelotodos tampoco. No saben cuándo deben callarse. (Verdad)
A mí me gusta saber un poco de todo. Sin exageración. Me gusta mucho compartir todo lo que sé y lo que me gustaría saber. (Soy despreocupado, tranquilo)
A mí me gusta mi país, mi ciudad y mi barrio. (¡No digáis nada!)
Soy mineiro. (¡Sin juicio de valor!)
No, a mí no me gusta cuando dicen que la única palabra que conozco es "tren". (¡No os atreváis!)
Ni cuando dicen que todo lo que como es "pan con queso", "guayaba con queso", "leche con queso", "todo con queso". (¿Conocéis ora-pro-nobis, quiabo?)
Bueno. Podéis ver lo que veo desde mi casa en la puesta de sol. (¿Qué os parece?)
Creed. Os he dicho sobre mí más de lo que podéis imaginar. (Verdad [2])
¡Hasta pronto!